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Osobuco entero al vino tinto en olla de barro

Osobuco entero al vino tinto en olla de barro
Receta tradicional de cocción lenta
Este osobuco entero al vino tinto, cocinado en olla de barro, es una receta de raíz italiana que invita a bajar el fuego, respetar los tiempos y volver a una cocina más simple y honesta.
Un plato profundo, reconfortante, de esos que se cocinan durante horas y se recuerdan mucho después de haberlos servido.
El origen del osobuco
El osobuco (ossobuco) es un corte y una preparación tradicional del norte de Italia, especialmente de la región de Lombardía. Su nombre proviene del italiano osso buco, que significa literalmente “hueso con hueco”, en referencia al tuétano que se encuentra en el centro del jarrete.
Nació como una comida humilde, familiar, pensada para aprovechar cortes duros mediante cocciones largas y suaves, realizadas originalmente en ollas de barro o cazuelas pesadas. El tiempo era parte esencial del ingrediente.
La versión clásica se prepara con vino blanco y gremolata, pero con los años surgieron variantes hogareñas, como esta versión al vino tinto, que respeta el espíritu original del plato: fuego bajo, paciencia y sabor profundo.
Por qué hacerlo en olla de barro
La olla de barro distribuye el calor de manera pareja y lo conserva durante horas.
No hierve con violencia ni apura el proceso: acompaña.
Sus beneficios:
Carne extremadamente tierna Salsa más espesa de forma natural Menor evaporación de líquidos Sabores más integrados Cocción lenta y uniforme
Pero además, cocinar en barro obliga a algo fundamental: respetar el tiempo.
Ingredientes
4 porciones
1 osobuco entero o jarrete de ternera
3 cebollas
2 zanahorias
2 zucchinis
2 dientes de ajo
500 ml de vino tinto
2 tazas de caldo (carne o verduras) 2 cucharadas de azúcar negra o mascabo
2 hojas de laurel
1 cucharadita de pimentón Sal y pimienta a gusto Especias a gusto Aceite de oliva
Cómo se hace
en olla de barro pero podes usar otra
1. Preparar los vegetales
Pelá las cebollas y las zanahorias. Cortalas en trozos grandes.
Lavá los zucchinis y cortalos en rodajas gruesas.
Picá los dientes de ajo.
2. Atar y dorar el osobuco
Atá el osobuco con hilo de cocina para que mantenga la forma durante la cocción.
Calentá la olla de barro con un chorrito de aceite de oliva y dorá el osobuco por todos sus lados, a fuego medio, hasta que esté bien sellado.
Este paso es clave para el sabor final.
Tiempo: 10 a 15 minutos.
3. Agregar los ingredientes
Incorporá a la olla los vegetales, el ajo, el vino tinto, el caldo, el azúcar negra, el laurel, el pimentón, sal, pimienta y las especias elegidas.
4. Cocción lenta
Tapá la olla.
Cuando comience un hervor suave, bajá el fuego al mínimo y dejá cocinar lentamente.
Tiempo de cocción:
5 a 6 horas a fuego mínimo No hace falta revolver Controlar cada tanto que siempre tenga líquido
Preparar la salsa
Retirá el osobuco con cuidado.
Apartá los vegetales y mixeá el líquido de cocción.
Llevá la salsa a fuego medio y reducí hasta que quede espesa y brillante.
Tiempo de reducción: 15 a 25 minutos, hasta llegar a ⅓ del volumen original.
Dorado final
Pasa el osobuco de la olla a una fuente para horno
Llevá a 200 °C durante 20 minutos, pincelando cada 5 minutos con la salsa reducida, hasta lograr un acabado laqueado.
Una receta que se cocina con tiempoEste osobuco no es una receta rápida.
Es una de esas comidas que empiezan temprano, que perfuman la casa durante horas y que se sirven cuando ya no hay nada que apurar.
Mientras se cocina, la carne se transforma, el vino se vuelve salsa y el hueso libera lentamente su sabor.
Es una receta de domingos, de mesas largas, de silencios cómodos y de volver a una cocina más simple.
Una receta que recuerda que, muchas veces, lo más rico pasa cuando bajamos el fuego y dejamos pasar el tiempo.
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Pechito de cerdo con salsa de leberwurst
Pechito de cerdo con salsa de leberwurst y queso
Receta alemana fácil al horno, cremosa y llena de sabor
El pechito de cerdo al horno es un clásico rendidor y sabroso, pero en esta versión se convierte en un plato especial gracias a una salsa distinta y muy tradicional de la cocina europea: salsa cremosa de leberwurst. El leberwurst, un paté alemán de hígado, se funde con vino blanco y crema creando una preparación suave, intensa y reconfortante. Es una receta ideal para un almuerzo familiar o una comida de invierno, acompañada con papas al pimentón o una guarnición simple.
Qué es el leberwurst
El leberwurst es un embutido tradicional de Alemania y Europa Central. Su nombre proviene del alemán Leber (hígado) y Wurst (salchicha). Se elabora con hígado de cerdo, carne, grasa y especias suaves.
Aunque es muy conocido como paté para untar, en la cocina casera alemana también se utiliza para salsas calientes, donde aporta cremosidad y un sabor profundo sin necesidad de largas cocciones.
Ingredientes
Rinde 2 a 3 porciones
1 kg de pechito de cerdo
Mostaza, cantidad necesaria
1 leberwurst de 250 g
100 ml de crema
50 ml de vino blanco (o un poco más, a gusto)
100 g de queso rallado (parmesano, mozzarella o fontina)
Sal Pimienta Pimentón Perejil picado (opcional) 1 cucharadita de azúcar (opcional)
Cómo se hace
1. Preparar el pechito
Limpiar el pechito de cerdo retirando el exceso de grasa. Untarlo con mostaza y colocarlo en una fuente para horno. Llevar a horno medio hasta que esté a media cocción.
2. Preparar la salsa cremosa
Colocar el leberwurst cortado en una cacerola y llevar al fuego, revolviendo hasta que se desarme.
Agregar el vino blanco de a poco y cocinar unos minutos. Incorporar la crema y condimentar con sal, pimienta y pimentón. Si el sabor lo necesita, agregar una cucharadita de azúcar para equilibrar.
3. Gratinar
Retirar el pechito del horno, cubrir con la salsa de leberwurst, espolvorear con perejil y el queso elegido.
Volver al horno medio hasta que la carne esté bien cocida y el queso gratinado.
4. Servir
Servir caliente, acompañado con papas al pimentón, puré o vegetales asados.
Consejos y variaciones
Para una salsa más suave, se puede agregar un poco más de crema o queso crema .Esta salsa también queda excelente para pastas, pollo o carnes blancas.
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Nueces escarchadas
Nueces escarchadas (con clara y azúcar)
Las nueces escarchadas forman parte de esas preparaciones simples que atraviesan generaciones. Nacieron como una forma casera de conservar frutos secos, realzar su sabor y transformarlos en algo especial con muy pocos ingredientes. Azúcar, clara de huevo y horno suave: nada más.
Este tipo de confitado seco es pariente cercano de las garrapiñadas y de los frutos secos azucarados que, desde hace siglos, se preparan en Europa y América Latina para fiestas, celebraciones y mesas dulces. La clara de huevo cumple un rol clave: permite que el azúcar se adhiera de manera uniforme y, al secarse, forme ese característico acabado blanco, crocante y escarchado.
Tradicionalmente se preparaban en épocas festivas —Navidad, Año Nuevo, Reyes— para acompañar el café, regalar en frascos o decorar tortas y postres. Hoy siguen siendo una receta vigente por su sencillez, su textura irresistible y su versatilidad: funcionan igual de bien solas, como snack, que como agregado en pastelería.
Ingredientes
200 g de nueces
1 clara de huevo
150 g de azúcar
Canela a gusto Esencia de vainilla (opcional)
Cómo se hace
Colocar la clara en un bol y batirla apenas, solo hasta que espume. No debe montarse.
Agregar el azúcar y mezclar hasta integrar.
Incorporar las nueces y revolver bien, asegurándose de que queden completamente cubiertas por la mezcla.
Distribuir las nueces separadas entre sí sobre una sartén o una placa de horno forrada con papel manteca.
Si las haces al horno debe estar precalentado a 150–160 °C y las cocinas durante 25 a 30 minutos, mezclando a mitad de cocción para que se sequen de manera pareja y no se peguen. Retirar del horno y dejar enfriar por completo. Al enfriarse, el azúcar se cristaliza y las nueces quedan blancas, secas y crocantes.
También puedes hacer en sartén amplia , mezclando todo el tiempo hasta que se pongan blancas y si quieres cocina unos minutos más y caramelizan
Notas y usos
Puedes hacer con cualquier fruto seco
Se conservan varios días en frasco hermético. Son ideales para mesas dulces, helados , regalos caseros o para picar con café. También funcionan muy bien para decorar tortas, budines, cheesecakes o sumar textura a ensaladas.
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Charlotte de frambuesas
La Charlotte es un clásico de la pastelería europea, nacida en Francia y popularizada en el siglo XIX. Originalmente se elaboraba con pan o bizcocho y una crema suave, y con el tiempo fue evolucionando hasta incorporar mousses livianas y frutas frescas. Su nombre se asocia a la elegancia de los postres de molde, pensados para lucirse en la mesa y servirse bien fríos.
En esta versión, la Charlotte de frambuesa combina vainillas delicadas con una mousse aireada y fresca, logrando un postre equilibrado, liviano y muy aromático, ideal para cerrar una comida especial o celebrar con un clásico que nunca pasa de moda.
Charlotte de Frambuesa
Ingredientes
Vainillas
Opción 1: Vainillas caseras (bizcocho a la cuchara)
Yemas: 100 g (5 yemas)
Azúcar: 125 g
Claras: 135 g (5 claras)
Harina 0000: 125 g
Esencia de vainilla: c/n Azúcar impalpable: c/n
Opción 2: Vainillas compradas
24 a 30 vainillas comerciales, según tamaño 18–22 para los laterales 6–8 para la base
Mousse de frambuesa
Claras: 105 g (3 claras)
Azúcar: 180 g
Agua: 60 cc
Crema: 250 cc
Gelatina sin sabor: 7 g
Agua: 35 g
Pulpa de frambuesa: 250 cc,
(a temperatura ambiente) Frambuesas procesadas y filtradas para retirar las pepitas.
Cómo se hace:
Vainillas caseras (bizcocho a la cuchara)
1-Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que estén pálidas y espesas. Agregar la esencia de vainilla. Batir las claras con el resto del azúcar hasta obtener un merengue firme.
2-Incorporar el merengue a las yemas en dos veces, con movimientos envolventes.
3-Agregar la harina tamizada e integrar suavemente. Colocar la mezcla en manga con pico liso
4-Formar vainillas sobre placas enmantecadas y con papel manteca. Espolvorear con azúcar impalpable. Hornear a 180 °C durante 8–10 minutos, hasta apenas doradas. Dejar enfriar antes de usar.
Mousse de frambuesa
-Hidratar la gelatina con 35 g de agua y reservar.
-Cocinar el azúcar con los 60 cc de agua hasta llegar a 118 °C.
-Batir las claras y volcar el almíbar en forma de hilo hasta obtener un merengue italiano firme.
-Fundir la gelatina hidratada y mezclarla con la pulpa de frambuesa.
-Agregar el jugo de limón si corresponde. Incorporar esta mezcla al merengue italiano con movimientos envolventes.
-Batir la crema a medio punto e integrarla suavemente al mousse. Reservar a temperatura ambiente hasta el armado.
Armado de la Charlotte
Forrar un aro de 20 cm con acetato (opcional).
Colocar vainillas en la base y en los laterales, con la parte azucarada hacia afuera.
Rellenar con la mousse de frambuesa.
Alisar la superficie y llevar a heladera mínimo 4 horas (ideal de un día para otro). Desmoldar y decorar a gusto.
Conservación
Mantener refrigerada. Dura hasta 48 horas en frío. No se recomienda congelar.
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Copitas de palta y salmón
Frescas, elegantes y llenas de sabor, estas capas de palta y salmón son una opción perfecta para abrir una comida especial o sumar a una mesa salada. La suavidad de la crema de queso se combina con la palta en cubos, el salmón ahumado y el toque justo de alcaparras, logrando un bocado equilibrado, simple y siempre infalible. Ideal para preparar con anticipación y servir bien frío.
Ingredientes (6–8 unidades):
2 paltas maduras pero firmes
150–200 g de salmón ahumado
2 cucharadas de alcaparras
Crema de queso:
200 g de queso crema o yogur griego
2–3 cucharadas de crema de leche
Jugo de ½ limón
1 cucharita de mostaza es opcional
Sal y pimienta blanca a gusto
Cómo se hace :
-Mezclar el queso crema con la crema de leche hasta lograr una crema lisa y suave. Agregar el jugo de limón, sal y pimienta. Y la mostaza.
-Cortar la palta en cubos medianos y el salmón en tiras o cubos.
-Armar las capas colocando primero la crema de queso, luego palta, salmón y alcaparras. Repetir y terminar con palta y salmón.
Conservar en frío hasta el momento de servir.
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Oreos bañadas decoradas para Navidad
Te dejo una idea para decorar tu mesa dulce Navideña, que puedes preparar para regalar en la noche de Navidad o disfrutar cuando pones los dulces en la mesa.
Son una opción divertida para hacer con los más chicos de la casa, porque les va a encantar cubrirlas con granas de color navideño o sprinkles de divertidas formas y colores.
Se pueden hacer en los moldes que se venden para que queden con un formato mas delineado o sin los moldes .
Como hacer las oreo navideñas
Compra un chocolate Baño de Repostería para no complicarte con el templado, hay marcas muy buenas que no solo tienen buen sabor sino que son fáciles trabajar
Suelo usar chocolate Alpino, o Colonial.
Para darle color y hacer los dibujos de arbolitos, tenes que comprar colorante para chocolate que no es el mismo que el que viene en pasta, yo suelo usar el colorante en polvo.
Si no quieres complicarte con hacer los dibujos, compra mini rockers navideños o granas verdes y rojas o sprinkles y decoras cuando el chocolate aún no ha endurecido .
Ingredientes
Oreos, la cantidad que vas a decorar
Chocolate Baño de repostería Blanco y semiamargo ( te aconsejo que compres el que viene en chips o gotas asi no tenes que picar)
Para 4 oreos , calcula 150 gr de chocolate para cubrirlas
Cómo se hace
Poner el chocolate picado en un bol apto para microondas y derretirlo cada 10 segundos hasta que este derretido, o si tenes termometro que alcance la temperatura que dice el paquete, entre 40 y 45 grados
Distribuir un poco de chocolate derretido en el fondo del molde, ubicar la oreo encima y cubrir con chocolate, dar unos golpes para sacar el aire y que se llenen todos los bordes con chocolate y llevar a la heladera
Cuando esta bien firme y frio desmoldar
Derretir chocolate blanco y colorear de rojo, o verde y poner en una manga pequeña y hacer dibujos de arboles o decorar con granas de colores navidenos
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Cómo hacer panqueques
Me pidieron para el 23 de Noviembre , Dia internacional del panqueque, que escriba la receta de panqueques, y les paso la receta de mi mamá que nunca me falla
El origen de los panqueques
Los panqueques tienen un origen muy antiguo: se trata de una de las preparaciones más antiguas de la cocina. Se cree que surgieron en Europa hace miles de años, cuando se mezclaban harina, huevos y leche para obtener una masa simple que pudiera cocinarse rápidamente sobre una superficie caliente. Con el tiempo, cada país les dio su toque: en Francia se volvieron famosos como crêpes, más finitos y elegantes; en Estados Unidos nacieron los pancakes esponjosos; y en América Latina los adoptamos como panqueques finitos, ideales para dulce de leche, frutas y postres.
Hoy siguen siendo un clásico en todo el mundo gracias a su versatilidad, su sabor suave y la cantidad de recetas que se pueden crear a partir de una misma masa.
Su origen se remonta al año 500, cuando frente a la necesidad de encontrar recetas para la Cuaresma, ya que no se podía utilizar manteca, huevos o leche.
Crearon entonces una pasta con harina de trigo y agua que se cocinaba en capas finas sobre piedras calientes ..
Pero luego al introducirse en otras culturas se fue agregando huevos y leche
Los consejos de mi mamá:
- Tener una sartén o panquequera que sea solo para hacer panqueques, cuando te resultó hacerlos en una sartén o panquequera apartala y que sea solo para cuando haces panqueques así no tendrás que desperdiciar cuando se te peguen en alguna.
- Dejar reposar la masa media hora en la heladera, ella siempre me dijo que así la harina se hidrata y no se forman grumos.
- Poner manteca o aceite para darle elasticidad.
- Si los hacemos salados agregamos una pizca de sal, y si los preferimos para hacer dulces le agregamos un poco de azúcar, incluso podemos no poner. porque el sabor lo da el relleno
Panqueques y pancake
La palabra panqueque es la castellanización de la palabra americana Pancake, si bien tienen los mismos ingredientes son muy diferentes,
- Los panqueques latinoamericanos son más delgados que los pancake y tambien más grandes, son más parecidos a los crepes, ya que la masa es un poco más líquida y no tiene leudante como los pancakes.
- La cocción de los panqueques es mas rápida ya que son más finos que los pancakes.
- Los panqueques suelen servirse arrollados y los crepes doblados en 4 como un pañuelo
Cómo usarlos
Con dulce de leche Con crema y frutos rojos Como base para canelones Flameados con naranja o limón En postres fríos con capas
Ingredientes
para unos 14 panqueques de unos 14 cm
4 huevos
500 ml de leche pueden llevar un poquito más depende el tamaño de los huevos
250 gr de harina.
2 cucharas de aceite o manteca derretida
sal, pimienta
Cómo se hace
Batir los huevos , agregar la mitad de la leche, el aceite o manteca derretida y luego la harina sin dejar de batir y por último la leche, condimentar y llevar a la heladera por media hora
Calentamos la sartén o panquequera que vamos a usar y la pincelamos con un poco de aceite, volcamos con un cucharón mezcla que cubra la superficie y cuando vemos que ya no está crudo y veamos que los bordes se levantan lo damos vuelta con una espátula, lo dejamos unos segundos y lo colocamos en un plato , uno encima de otros
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Muffins de limon
Muffins de Limón Esponjosos – Receta Tradicional de mi Abuela María
Los muffins de limón caseros son un clásico que nunca falla, pero esta versión tiene un valor especial: es la receta original de mi abuela María, las mismas magdalenas que preparaba en cada merienda familiar. El aroma a limón, la textura húmeda y ese sabor tan particular forman parte de mis recuerdos más profundos de infancia.
Hoy vuelvo a prepararlos para Guada , mi nieta, que me mira cocinar mientras escuchamos canciones de Plim Plim.Esta receta está probada, ajustada y actualizada para que siempre salga perfecta. Además, estrenando mi molde de Jovifel, lograron una cocción pareja y un dorado espectacular.
Por qué vas a amar estos Muffins de Limón- Son súper esponjosos y húmedos.
- Aroma natural a limón gracias al jugo y la ralladura.
- Receta clásica de familia, imposible que falle.
- Se hacen en 10 minutos y se hornean en 20.
- Perfectos para desayunos, meriendas y mesa dulce.
- Admiten decoración con crema de mascarpone o simplemente azúcar impalpable.
Ingredientes (12 muffins grandes)Para los muffins
- 2 huevos
- 200 g de azúcar
- 180 ml de aceite de girasol
- 240 g de yogur natural sin endulzar o 180 ml de leche
- (con yogur quedan más húmedos y tiernos)
- 260 g de harina leudante
- Jugo y ralladura de 1 limón
Para la crema de mascarpone (decoración)
- 250 g de queso mascarpone
- 200 g de crema
- 60 g de azúcar impalpable
Paso a paso para unos muffins perfectos1. Preparar la mezcla base
- Mezclar el yogur con el azúcar hasta que los granos se disuelvan.
- Agregar los huevos de a uno.
- Incorporar el jugo y la ralladura de limón.
- Sumar el aceite y mezclar bien.
2. Integrar los secos
- Tamizar la harina leudante.
- Agregarla a la mezcla y unir hasta obtener una preparación lisa.
3. Rellenar los moldes
- Llenar cada cavidad hasta las ¾ partes.
- Podés usar moldes grandes, medianos o mini muffins.
4. Horneado
- Llevar al horno precalentado a 170°C.
- Cocinar de 20 a 25 minutos.
- Retirar cuando un palillo salga seco.
5. Crema de mascarpone (opcional)
- Batir el mascarpone con el azúcar impalpable.
- Incorporar la crema y continuar batiendo hasta lograr firmeza.
- Conservar siempre en heladera.
Tips para que salgan siempre bien- No sobrebatir una vez que agregás la harina para evitar que queden duros.
- Si usás yogur, preferí el natural sin endulzar para controlar mejor el dulzor.
- Para más aroma, sumá unas gotas de extracto de limón o vainilla.
- Si querés un muffin más húmedo, agregá 1 cucharada de aceite extra.
- El molde de Jovifel mejora la cocción y el dorado: reparte mejor el calor.
Variantes que podés probar- Con arándanos: agregá 100 g de arándanos frescos o congelados.
- Con semillas de amapola: 1 cucharada a la mezcla para más textura.
- Glaseados: mezcla jugo de limón con azúcar impalpable y baña en caliente.
- Versión sin lácteos: reemplazá el yogur por bebida vegetal + 1 cda de jugo de limón.
Cómo conservarlos- Sin decorar: duran 3 días en recipiente hermético.
- Con crema: mantener en heladera y consumir en 24–48 h.
- Se pueden freezar sin la decoración.
Conclusión
Estos muffins de limón esponjosos son una receta que atraviesa generaciones: simples, rápidos y deliciosos. Perfectos para acompañar un mate, un café o para incluir en una mesa dulce casera. Y con la crema de mascarpone quedan increíbles.
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Glase de miel
Conoces el glaseado de miel?
Estando en Bahía Blanca para el cumpleaños 94 de mi mama, le hice la torta de nuez que tanto le gusta, una torta super humeda que lleva una glaseado arriba.
Pero queria dar un toque diferente y en uno de sus libro en su casa encontre este riquisimo glase que se hace en solo unos minutos
El glasé de miel es una cobertura dulce y brillante elaborada principalmente con azúcar impalpable y miel, que se utiliza para embellecer y realzar el sabor de diversas preparaciones de pastelería. Su textura puede variar desde fluida y traslúcida hasta más densa y opaca, dependiendo de la proporción de ingredientes y del uso deseado. La miel no solo aporta dulzura, sino también un delicado perfume floral, una nota caramelizada y una humedad natural que prolonga la frescura de los productos horneados.
Origen e historia
La historia del glasé de miel está íntimamente ligada a la propia historia de la miel en la cocina. La miel es uno de los endulzantes naturales más antiguos conocidos por el ser humano: civilizaciones como los egipcios, griegos y romanos ya la utilizaban tanto en medicina como en repostería. Antes de la llegada del azúcar de caña a Europa, la miel era la principal fuente de dulzor en panes, galletas y tortas ceremoniales.
Si bien el glasé como técnica decorativa se perfeccionó en la Europa medieval y sobre todo en la repostería francesa del siglo XVII y XVIII, el uso de la miel en coberturas y glaseados tiene raíces en tradiciones más antiguas, particularmente en las cocinas del Medio Oriente, Grecia y la región de los Balcanes, donde dulces como los baklavas o pastelitos de sémola se bañaban con miel tibia o jarabes espesos tras la cocción.
En la actualidad el glase ha ganado mucha popularidad, en recetas, como budines, tortas, muffins, etc.
¿Dónde y cómo se usa?
El glasé de miel es extremadamente versátil. Se emplea en una gran variedad de preparaciones:
- Tortas especiadas como las de nuez, zanahoria o peras, donde su dulzor y brillo complementan los sabores cálidos.
- Budines, muffins o magdalenas, para añadir una capa brillante y perfumada.
- Galletas como las de avena, especias o frutos secos, donde el glasé se puede aplicar como un delicado hilo o cobertura completa.
- Panificados dulces, como panes navideños, pan de miel o rollos con canela, donde se pincela aún tibio para que penetre y forme una fina costra brillante.
Al estar hecho con miel, este glasé se lleva particularmente bien con sabores como frutos secos (almendras, nueces, pistachos), especias (canela, cardamomo, jengibre), frutas cocidas o deshidratadas, y bases de masa sablée o quebrada.
Ingredientes
Para una torta de 23 cm
4 cucharadas al ras de miel
6 o 7 cucharadas de azúcar impalpable
2 cucharadas de manteca derretida
1 cucharadita de jugo de limon
Procedimiento
1-Calentar la miel
2-Derretir la manteca
3-Agregar la miel caliente sobre el azúcar y mezclar bien que no queden grumos, incorpora la manteca derretida y jugo de limon
4-Mezcla bien y vuelca sobre la torta o preparación elegida
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Torta matera
Muchos hablan de la torta matera, y es común verlas en las panaderías con un precio accesible , que facilita tenerla en las tardes para disfrutar con mate.
Le decimos en Argentina torta matera, pero está inspirada en la torta Nua, originaria en apariencia de Matera, Italia, con la diferencia que la torta Nua, tiene una forma distinta de disponer la crema pastelera, en este caso se ponen montoncitos de crema encima de la masa aun cruda y luego se hornea.
De algún modo, esta torta llegó a tierras argentinas y, allí, adquirió gran popularidad. De hecho, su aspecto final, decoración, es diferente (considero que más llamativa).
Pienso que en Argentina, su nombre deriva de la tradición de disfrutarla con el mate .
Una gran inundación azotó la ciudad de Bahía Blanca, el 7 de marzo, fue una lluvia que arrasó con casas, con barrios enteros que quedaron bajo el agua.
Viaje para acompañar a mi familia, los días fueron difíciles, pero la unión de toda la ciudad, hizo que nuevamente pudiera ponerse de pie.
La tarde nos regalaba un hermoso sol, que no podía iluminar los rostros partidos por la tristeza, un alto en la tarde para retomar fuerzas y luego seguir con las tareas de limpieza en distintos lugares, fue lo que me motivó a hacer esta torta.
Le puse dulce de leche y no crema pastelera porque a algunos no les gustaba , pero la vas a encontrar con su cubierta de crema pastelera , y un poco de coco en los bordes.
Mate, sol, y esta torta que endulzo un poco, solo un poco, la tarde de un marzo que quedará sellado en los corazones de los bahienses, que como en otras oportunidades se dieron las manos y se pusieron de pie.
Molde redondo de 20 o 22 cm
Horno precalentado a 180 grados
Ingredientes
2 huevos
60 ml de aceite de girasol
100 ml de leche
130 gr de azúcar
260 gr de harina 0000
1 cuchara de polvo de hornear
300 gr de dulce de leche repostero
Cómo se hace
Batir la leche, huevos, aceite , azucar y la esencia , podes agregar ralladura de limon o naranja.
Agregar la harina tamizada , mezclar bien y volcar al molde
Poner e dulce de leche en una manga y hacer un ernrejado encima de la mezcla, lo podes distribuir con cuchara tambien.
Hornear unos 30 a 40 minutos .
Una vez fría puedes pincelar con mermelada de duraznos caliente.
