Los canelés son una especialidad de Burdeos, Francia, reconocibles por su exterior oscuro, caramelizado y crujiente y su interior suave, húmedo y cremoso.
Cuenta la historia que surgieron en el siglo XVIII, cuando en la región vitivinícola de Burdeos se utilizaban grandes cantidades de claras de huevo para clarificar el vino. Las yemas que sobraban eran aprovechadas por las religiosas de la zona para preparar pequeños dulces. Con una masa sencilla, moldes característicos y una cocción intensa nació este clásico de la pastelería francesa.
El secreto está en respetar el reposo de la masa y comenzar la cocción a temperatura alta para conseguir esa corteza bien caramelizada que contrasta con un corazón tierno y perfumado con vainilla y ron.
Canelés franceses
Rinde: 8 a 9 unidades
Ingredientes
- 500 ml de leche
- 25 g de manteca
- 1 cucharadita de esencia de vainilla o 1 chaucha de vainilla
- 180 g de azúcar
- 120 g de harina 0000
- 40 ml de ron (o esencia de ron)
- 1 huevo
- 1 yema
- Manteca para los moldes
Preparación
1. Infusionar la leche
Calentar la leche junto con la manteca y la vainilla hasta que esté a punto de hervir. Retirar del fuego y dejar reposar durante 10 a 15 minutos.
2. Preparar la mezcla
En un bowl colocar el azúcar, la harina, el huevo y la yema. Mezclar suavemente con batidor de mano, sin batir demasiado para evitar incorporar aire.
3. Incorporar la leche
Agregar poco a poco la leche tibia, en forma de hilo, mientras se mezcla suavemente con el batidor.
Por último, incorporar el ron y mezclar hasta obtener una preparación homogénea.
4. Reposar
Tapar la preparación y llevar a la heladera durante 12 a 24 horas. Este reposo es fundamental para obtener la textura característica de los canelés.
5. Preparar los moldes
Pincelar generosamente los moldes con manteca y llevarlos a la heladera hasta el momento de utilizarlos.
6. Hornear
Precalentar el horno a 220 °C.
Llenar los moldes con la preparación casi hasta el borde.
Hornear durante 10 minutos a 220 °C. Luego bajar la temperatura a 180 °C y continuar la cocción aproximadamente 50 minutos.
Los canelés deben quedar bien dorados, caramelizados y brillantes por fuera.
7. Desmoldar
Retirar del horno, esperar unos 5 minutos y desmoldar.
Dejar enfriar sobre una rejilla para conservar el exterior crujiente.
Tip: el contraste es justamente lo que hace especial al canelé: una corteza intensamente caramelizada y crocante con un centro húmedo, suave y casi cremoso.


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