Cheesecake de avellanas sin horno

Hay postres que enamoran desde el primer corte. Este cheesecake de avellanas es cremoso, intenso y elegante, perfecto para cuando querés algo especial sin prender el horno. La combinación de queso crema, crema de avellanas y ganache de chocolate logra un equilibrio irresistible entre suavidad y profundidad de sabor.

Molde: 10 x 25 cm (tipo budinera)

Ingredientes

Base

250 g de galletitas (de coco o chocolate) 100 g de manteca derretida

Relleno

500 g de queso crema firme

100 g de azúcar

200 g de crema de avellanas

200 g de crema de leche

7 g de gelatina sin sabor

35 ml de agua fría (para hidratar la gelatina) 1 cucharadita de esencia de vainilla

Ganache

100 g de chocolate cobertura semiamargo

100 g de crema de leche

Cómo se hace

Procesar las galletitas hasta que queden bien molidas. Mezclar con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda. Volcar en el molde forrado con papel manteca y presionar bien para compactar.

Llevar a la heladera mientras preparás el relleno. Batir el queso crema con el azúcar hasta que quede liso y cremoso. Agregar la esencia de vainilla, la crema de leche y la crema de avellanas.

Mezclar hasta integrar completamente. Hidratar la gelatina con los 35 ml de agua durante 5 a 10 minutos. Llevar al microondas unos segundos hasta que esté líquida (sin hervir).

Tomar 2 cucharadas de la preparación y mezclarlas con la gelatina para igualar temperaturas. Incorporar luego al resto del relleno y mezclar suavemente hasta integrar.

Volcar la mezcla sobre la base fría y llevar a la heladera por al menos 4 horas, o hasta que esté bien firme. Para la ganache, calentar la crema de leche y volcarla sobre el chocolate picado. Esperar 1 minuto y mezclar hasta obtener una crema brillante.

Distribuir la ganache sobre el cheesecake firme y volver a refrigerar 30 minutos antes de servir.

Servir bien frío y disfrutar cada corte cremoso.

Comments are closed.