El limonero…

Frente a la ventana del living el limonero extiende sus ramas, como queriendo entrar, y ser parte

de nuestra cotidianidad…

Todo el que pasa se tienta y comienza a tironear, para quitarle limones frescos y brillantes , pero él se resiste, no es fácil que se los puedan quitar…

Siempre estaba presente a la hora del té porque a nosotras nos brindaba un limón , sin resistencia, sin quejas, él sabía que era un mimo a la hora de irlo a buscar

Pero una tarde de abril…algo percibió… algo lo quebró

Será que el también extrañó que ya no había charla , ni té, 

que la casa oscureció.

Abril fue opacando sus ramas , se empezaron a secar , y ya no daban limones…

El limonero ya no brilló!

Las manos de mamá intentaron con caricias, con paciencia quitar  todo lo seco que lo  pudiera lastimar

Callada en su  sillón se preguntaba, “ acaso él se siente como yo?”

Yo sentía indiferencia, no entendía porque ese limonero generaba tanta preocupación… por eso una tarde de otoño cuando brillaba mucho el sol, me di cuenta que sus ramas estaban vacías… ya no brillaba ningún limón, me detuve a mirarlo, y si hasta me pareció que lloró, cuando de una rama seca una lagrima cayó…

Como revivirlo?, como sanar?, si yo sabia que moría… moría de dolor.

Entonces abrí las ventanas, puse música, traje el té, le dije a mamá que hablara fuerte, que riéramos, mientras me acerqué, y con cuidado , para no causarle dolor, le empecé a quitar sus hojas y ramas secas, mientras le murmuraba ,palabras de amor.

Despacio y día a día, él fue sanando, tal vez como mamá…como yo..

Y tímidamente en junio nos dio su primer limón…

Ahí esta, aún nos acompaña en nuestro té, ya no es el mismo, algo en él cambió…

pero tiene raíces fuertes, tiene sus ramas llenas de tantos recuerdos … de tanto que vio.

Ahí está y como nosotras , sabe callar su dolor, disfruta del sol , del otoño, de escuchar nuestras risas y alguna canción.

Pero cuando llega abril, nos miramos…lo sabemos los dos… lo que una mañana de sol,

abril nos robó, y entonces  en mis manos deja caer un amarillo y brillante limón…

Mi pequeño homenaje al limonero de mamá que desde hace cuarenta y cuatro años, nos regala sus limones y nos acompaña porque poco a  poco sanó….será por eso que amo cocinar con limón y que se los robo cada vez que voy…

10 Comments

  1. Hermosa historia! Si los limoneros de las ventanas hablaran de cada historia y charla compartida!! Beautiful story! Very mooving!

    • Gloria Tonin Reply

      Gracias Victoria! Ese escrito tiene parte de mi! Besos 😘

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